Visitas agendadas, prospectos recordados, ausencias recuperadas.
Tres tareas que Fox realiza de principio a fin mientras usted duerme — para que sus horas vayan a sus propiedades y clientes, no a perseguir respuestas.
Coordina con el propietario y revisa su agenda en busca de conflictos.
Fox abre un hilo paralelo con el propietario del inmueble mientras habla con el prospecto. Tono diferente, solicitud diferente. El prospecto nunca lo ve.
Agenda la visita en el calendario que ya usa.
Google, Apple, Outlook — Fox escribe en el calendario que usted utiliza. Código de acceso, dirección, unidad, punto de encuentro — todo comunicado al prospecto.
Recuerda a todos que se presenten — y recupera a los que no lo hacen.
Fox notifica a ambas partes la noche anterior y señala a un prospecto silencioso a tiempo para que evite el viaje en vano. Y cuando alguien no se presenta, Fox lo vuelve a contactar y le ofrece un nuevo horario — así una visita perdida se convierte en una reagendada, no en un prospecto perdido.